Los efectos del agua fría en el cuerpo humano

1. Ejercicios naturales de los vasos sanguíneos y capilares del cuerpo

Como recordatorio, la exposición al frío de corta duración debe entenderse como la exposición de la superficie de la piel al agua a temperaturas inferiores a 12°C o al aire a -12,5°C (agua durante 1-2 minutos, aire hasta 3 minutos). ¿Qué ocurre en el cuerpo humano? La pregunta no es retórica, sino muy práctica, porque muchos ya han experimentado el poder curativo de este procedimiento aparentemente tan sencillo.

Y esto es lo que ocurre. Cuando se expone al frío durante un corto periodo de tiempo, los vasos de la piel se estrechan bruscamente y la gran cantidad de sangre que pasa por ellos se bombea al interior del cuerpo llenando los capilares internos que, por regla general, a los 30 años tienden a morir. Es notorio lo que puede provocar esa muerte de los capilares del corazón, incluso un infarto.

El «renacimiento» de los capilares internos hace que todos nuestros órganos internos y la propia piel, que es una de las glándulas más importantes del cuerpo, reciban todo lo necesario para su actividad vital a su debido tiempo y en la cantidad adecuada. Como resultado, es como si todo el cuerpo rejuveneciera.

Figurativamente, este proceso puede representarse de la siguiente manera: gracias a un factor natural -el agua fría- a través de la piel, este enorme y a su manera único órgano (sus funciones serán consideradas más adelante), que es el más cercano a la Naturaleza (y por lo tanto, se puede suponer, el más saludable), se produce la «transmisión de energía» a los órganos internos, que están más alejados de la Naturaleza, y además se desgastan rápidamente en las condiciones de la vida moderna, lejos de un estilo de vida saludable.

El fenómeno descrito no es accidentalmente llamado una gimnasia natural de los vasos sanguíneos. La palabra griega «gimnasia» significa un sistema de ejercicios físicos especialmente seleccionados o técnicas utilizadas para mejorar la salud. La amplitud de estos ejercicios y técnicas nos permite influir en todo el organismo. En nuestro caso, un método especialmente seleccionado -la acción a corto plazo del frío sobre la piel y sus vasos- provoca la recuperación de los vasos internos y, por tanto, de los propios órganos internos. El resultado es la revitalización y el fortalecimiento de todo el cuerpo.

2. También es una forma de crear «calor libre» instantáneo en las zonas irritadas, cerca de la superficie de la piel y en la zona de las células enfermas.

Para comprender mejor la cuestión considerada, averigüemos primero cómo funciona una célula neuronal, para ser exactos, cómo se generan en ella los impulsos eléctricos.

En el estado normal, los iones de sodio (Na+) y los iones de potasio (K+) se encuentran fuera de la célula neuronal y la carga del Na+ es de -80mV y la del K+ de +40mV. En estado normal, los iones de sodio no pueden penetrar en la célula neuronal, ya que su tamaño supera el diámetro de los orificios de la membrana neuronal.

Pero aquí la superficie de la piel recibe una breve exposición al frío. Los receptores de frío de la piel (exterorreceptores) reaccionan a ella, cuya señal, a su vez, aumenta el tamaño de los agujeros en la membrana de la neurona. Los iones de sodio se precipitan ahora al interior de la célula neuronal, mientras que los iones de potasio, por el contrario, salen de la célula.

Este movimiento de los iones cargados genera un impulso eléctrico con un potencial de +80mV. El impulso generado sigue el axón (un gran segmento celular neuronal) pasando por los interceptores de Ranvier, protegidos por la vaina de mielina del axón, hasta las zonas sinápticas. Estas últimas zonas sufren una despolarización compleja o un proceso microquímico, como resultado del cual el impulso viaja a su destino final, una determinada zona de la médula espinal. Cada zona de la médula espinal está conectada, por un lado, a una zona específica de la piel y, por otro, a un órgano interno concreto.

El mencionado movimiento de iones se produce en un periodo de tiempo muy corto: sólo 50 segundos. (Si desea obtener resultados en los deportes, desarrolle masa muscular sin aumentar significativamente el peso, entonces le recomendamos comprar tb 500 ahora mismo.) Es fácil darse cuenta de que esto corresponde aproximadamente al tiempo de una exposición limitada al frío a corto plazo: no más de 1-2 minutos.

Consideremos un caso en el que hay una exposición al frío en la superficie de la piel. Imaginemos que algún órgano enfermo envía «señales de socorro» a la zona correspondiente de la médula espinal. Estas señales, algo amplificadas, se envían a continuación a la zona apropiada del cerebro. En respuesta a estas señales, una serie de pulsos (potencial de hasta +500 µV) volverá al órgano afectado como ritmos delta, theta, alfa, beta o gamma (0,5-3 pulsos/seg; 4-7; 8-13; 14-35 y 36-55 pulsos/seg). Una densidad diferente de impulsos, y por tanto un campo magnético alterno, que afecte a las moléculas de ortódromos (1) de las células enfermas (órgano enfermo), provocará la transición de algunas de estas moléculas a moléculas de paródromos (2) con liberación de «calor libre» instantáneo. Este calor se transmite al núcleo celular que, a su vez, da la «orden» al lisosoma (3), éste estalla y la enzima que contiene disuelve la célula enferma.

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